Perfil del entrenador: Ricardo Gareca

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Con Ricardo Gareca existe una paradoja inusual. Fue él quien marcó el gol que significó la clasificación de la selección argentina a la Copa del Mundo 1986, en un partido contra Perú, equipo que terminó jugando el repechaje y lo perdió. No viajó a México. La herida del «Tigre» fue irremediable.

Sin embargo, el entonces delantero argentino no fue convocado por Carlos Bilardo para participar en aquel Mundial con la Albiceleste, cuadro que resultó campeón, como todos sabemos.

Esta vez, Gareca tiene la oportunidad de participar en la Copa del Mundo como entrenador de la selección peruana. El trabajo sostenido y efectivo con el equipo lo ha llevado a ser reconocido no sólo en el continente americano sino en todo el mundo.

Trayectoria técnica en clubes

No ha sido un logro fortuito, pues el entrenador argentino tiene un notorio recorrido a nivel de clubes. Su paso por Talleres de Córdoba y Vélez Sarsfield de la liga argentina trajo campeonatos a sus laureles históricos. Son equipos recordados por sus hinchas no sólo por ganar sino también por su juego ofensivo, de toque rápido y vertical.

Con Talleres ganó la Primera B Nacional (segunda división) en 1998 y la Copa Conmebol en 1999. Pero con Vélez llegó a la gloria: campeón del Clausura 2009 y 2011, así como del Inicial 2012. En 2013 logró la Copa del Campeonato, el mayor triunfo de la liga local argentina.

Antes de tomar las riendas de la selección peruana en 2015, Gareca ya había dirigido en esa nación al Club Universitario de Deportes entre 2007 y 2008, con el que consiguió el torneo Apertura en su segundo año.

Su palmarés, pero sobre todo el nivel de juego mostrado por los clubes que dirigió, sirvió a la Federación Peruana de Fútbol (FPF) para decantarse por el argentino en el puesto de entrenador de la selección mayor.

El «Tigre» en sus predios

Apenas Ricardo Gareca fue nombrado seleccionador peruano, jugó la Copa América y logró el tercer lugar, sólo por debajo de una selección argentina liderada por Leo Messi y el Chile campeón de Jorge Sampaoli.

Luego del resultado desfavorable para los Blanquirrojos en la Copa América Centenario 2016 (cayeron ante Colombia por penales en cuartos de final), el entrenador hizo una especie de caída y mesa limpia. A medias. Dio la capitanía a Paolo Guerrero, mantuvo a Jefferson Farfán como líder del mediocampo, pero dijo adiós a Claudio Pizarro y Juan Manuel Vargas, veteranos indiscutidos pero de bajo rendimiento, y le dio paso a una generación que pocos focos tenía encima.

De hecho, metió la lupa en la liga local, que conoce bastante bien debido a su mencionado paso por el Universitario, para hacer crecer a Perú desde sus entrañas. Cuando le preguntaron si escogería a algún jugador argentino para traerlo a su selección, él respondió: «Preferiría quedarme con los peruanos. Yo en Perú tengo lo que quiero y no necesito buscar en ningún lado». Consideración bastante loable debido a sus «silenciosas» consecuencias.

Cinco de los actuales 23 convocados por el «Tigre» Gareca para Rusia 2018 son de conjuntos peruanos, y con esa base logró la clasificación de Perú a un Mundial luego de 36 años de ausencia.

Con ese movimiento de afianzar en la selección a nuevos jugadores jóvenes (la media es de 24 años), consigue una mayor implicación y compromiso por parte de los futbolistas con la Blanquirroja. Se nota demasiado en los partidos.

Lo más interesante es que Perú regresa (en parte) a ese estilo de juego de las décadas 1970-1980, con Teófilo Cubillas de líder, en el que predominaba el toque seguro (y vertical cuando el espacio acontece) y la posesión como esencia de una identidad perdida hace mucho tiempo.

El Perú de Gareca

Hay que tomar en cuenta lo que sucedió en las eliminatorias al Mundial de Rusia 2018, pues allí está una de las claves del éxito de Gareca.

En los primeros siete partidos, Perú perdió cinco, ganó uno y empató otro. A partir de la fecha 8, sólo perdió dos encuentros: contra Chile como visitante y de local ante Brasil. De hecho, el equipo se mantiene invicto desde marzo de 2017.

Los 22 puntos que logró en la recta final de las eliminatorias Conmebol fueron una gesta digna de aquel Perú setentoso, que le alcanzó para desbancar del quinto puesto a un Chile bastante desdibujado. El repechaje ante Nueva Zelanda fue un premio histórico para Gareca personalmente, para el combinado blanquirrojo en particular y para el pueblo peruano en general.

Si nos asomamos a las estadísticas, el Perú de Gareca consiguió promediar 1,71 puntos de 3 posibles, marcar 1,61 goles por partido y encajar 1,10. Son datos numéricos nada despreciables si tomamos en cuenta que no tiene estrellas laureadas en el gran mercado europeo de clubes.

En una entrevista, el «Tigre» se refirió a lo que viene: «Tenemos que prepararnos muy bien, lo que hemos conseguido ha sido por ser un grupo muy unido que se sacrificó en el campo de juego y definió una idea que le puede calzar bien al jugador peruano por su técnica».

Gareca usa de manera eficaz el potencial de sus jugadores con un esquema táctico que, obviamente, se amolda en momentos de ataque y en los defensivos, con mucho físico y toque de balón triangulado.

Usualmente suele parar al principio de los partidos con un 4-2-3-1: línea de 4 con un doble pivote defensivo en el medio, y tres mediocampistas con llegada que se reconvierten en mediapuntas o puntas junto al 9 (Guerrero), dependiendo de la acción ofensiva y el desarrollo de la jugada. De hecho, en ataque suele despegar un 4-2-4, con wingers rápidos, ágiles en las tomas de decisión.

Perú gusta porque suele tener el balón y lo cuida muy bien, con Farfán, Cueva y Carrillo combinando con Guerrero arriba, y hacia abajo con Yotún y Tapia.

Cuando pierde el balón, se dibuja un 4-5-1 para tratar de recuperar el balón bajo mucha presión en el círculo central y sus alrededores, o un sencillo 4-4-2 con dos atacantes listos para contragolpear.

En las pelotas paradas y juego largo también suele mostrarse muy bien este equipo, con su capitán y número 9 como principal pivote de los balones a riesgo.

Que Gareca reciba el 97% del respaldo de los peruanos, según una encuesta de IPSOS Perú, no parece una casualidad. El «Tigre» lo ha sabido aprovechar, despertando a la Blanquirroja de un letargo que duró casi cuatro décadas.


Primer trabajo de un seriado sobre los entrenadores de las selecciones Conmebol que estarán en Rusia 2018. Puedes leer el segundo a continuación:

#Rusia2018 Perfil del entrenador: José Pékerman