Ada Hegerberg: futbolista

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Si yo hubiera tenido al frente a Ada, no puedo asegurar que no le habría preguntado una idiotez. Aunque uno va afinando -o trata- el criterio como entrevistador, como interlocutor, los nervios y el siempre latente error son capaces de azotar en cualquier situación. Pero si algo puedo asegurar sin temor a equivocación, es que mi idiotez hubiera tratado sobre fútbol. Aunque Martin Solveig no es periodista, sino DJ; y su papel en la gala del Balón de Oro era la de animador (no entrevistador), su error no es menos grave. ¿Sabes hacer twerking?, fue la pregunta que se le ocurrió lanzar a la galardonada con el premio más prestigioso del mundo del balompié, que a partir de este año se le otorga también al fútbol femenino. Ada no solo es futbolista, sino que es una pionera, un referente inmediato en la historia de las mujeres futbolistas, y este tipo le pide que haga un baile en medio del escenario. Su respuesta, más que clara: El «chiste» (así lo catalogó más tarde el propio Solveig en una disculpa poco convincente), lejos de generar risas, confirma el trato general de la prensa y demás personalidades hacia las mujeres futbolistas (en realidad todas las deportistas): valen más sus atributos físicos, o en este caso su capacidad de provocar mediante el baile, que sus goles. Es decir: su trabajo.

La Ada que queremos

No solo fue vergonzosa la «ocurrencia» de Solveig. Peores han sido sus consecuencias. La futbolista de 23 años se transfiguró casi de inmediato. De primera mujer Balón de Oro a «la futbolista a la que le preguntaron si quería hacer twerking». Completamente minimizada. Dos días se ha estado hablando del incidente, cuando nuestro tema tendría que ser los logros deportivos de la noruega, sus goles, su aporte en el campeonato de Champions League para el Olympique Lyon francés. Que, por cierto, han ganado tres años consecutivos. En la última edición, la que corresponde al período que define el Balón de Oro que obtuvo, Hegerberg anotó 15 goles en 9 partidos, entre los que jugó 811 minutos. Las medias son abrumadoras: 1,7 tantos por partido, marcando cada 54 minutos en cancha. En el Mundial de Clubes, su Lyon obtuvo el subcampeonato contra el North Carolina Courage de Estados Unidos, y en 2 partidos de esa competencia, Ada marcó 2 veces. Lo que sí logró con el club francés fue el doblete: además de alzar la Champions, ganaron el campeonato de Primera División. Este, por cuarta temporada consecutiva. En todas ellas, Ada ha protagonizado. En la 2017-2018, con 31 goles en 20 partidos. Más de 1,5 de promedio. Su mejor registro, en la 2015-2016, fue de 33 anotaciones con 21 encuentros jugados.

Ada Hegerberg celebra la primera de sus 3 Champions League seguidas. Foto: Matteo Ciambelli/NurPhoto/Getty Images.


Multicampeona de 23 años

Lo dicho: en 4 años ha ganado 3 Champions League y 4 ligas de Francia. Ada Hegerberg, profesional en Noruega desde los 15 años, está acostumbrada a la victoria. Su único año en cero, fue precisamente el primero, 2011, con el Kolbotn en su país. De ahí en adelante, sus vitrinas se han ido llenando, hasta el recibimiento del Balón de Oro. A sus 23 años, ya tiene un palmarés que parece de futbolista veterana:
  • 2012. Stabæk (Noruega): campeona de Copa y segundo lugar en Liga.
  • 2012-2014. Turbine Potsdam (Alemania): un subcampeonato en Liga y otro en Copa.
  • 2014-actualidad.  Olympique Lyonnais (Francia): 4 campeonatos de Liga, 3 de Copa, 3 de Champions. Un subcampeonato de Copa.
  • 2013-actualidad. Selección nacional de Noruega absoluta: subcampeonato de Eurocopa Suecia 2013.

Ada celebra tras marcar el tercer gol de Noruega en partido por los Cuartos de Final de Suecia 2013. Foto: Martin Rose/Getty Images Europe.


Goleadora insaciable

Una palabra basta para definir el juego de Ada: gol. Cada vez que toca el balón, se convierte en una amenaza. Pisando apenas el último cuarto de cancha, lejos de la portería rival, ya comienza a olerse la cercanía de una anotación de su pierna derecha. Parece obvio tratándose de una centro delantera, pero su capacidad de tocar las redes rivales da, por decir poco, miedo. Con la selección de Noruega, tiene registro de 66 goles. Pero, al igual que con sus trofeos, lo mejor llega en su faceta de clubes: ha ganado 6 campeonatos de goleo. Uno en la Liga de Noruega, 3 de Liga en Francia y 2 de Champions League. Precisamente en el torneo continental ostenta un perfecto promedio de 1 gol por partido: 41/41. En Primera División, entre Noruega, Alemania y Francia, ha sido todavía más impresionante: 172 anotaciones en 169 partidos.

Ada Hegerberg, firme por los derechos de las futbolistas noruegas

«El fútbol es el deporte más importante de Noruega para las niñas y lo ha sido durante años, pero las chicas no tienen las mismas oportunidades que los chicos», afirmó en julio, entrevistada por The Guardian. En 2017, luego de caer eliminadas en la Eurocopa, Ada dejó la selección con una queja firme: no hay suficiente apoyo para las futbolistas en Noruega. Y, aunque el revuelo del Balón de Oro, además de la cercanía del Mundial Francia 2019, han vuelto a traer el tema sobre la mesa, la delantera sigue tajante, según refleja su respuesta a la cadena noruega NRK: «La cuestión no es si yo tengo que cambiar de opinión. La cuestión es sobre todo lo que la federación y el equipo nacional deben hacer para mejorar. Y ahí hay camino que recorrer».

Ada, junto al Balón de Oro masculino, Luka Modric; y el Kopa al mejor jugador joven, Kylian Mbappe. Foto: AP Photo/Christophe Ena.

La importancia de Andrine

Cuenta Wilmer Peralta en una nota para futbolfemenino.tv que había una especie de telepatía entre Andrine y Ada: la primera daba un pase y la segunda siempre aparecía para recibir; a la inversa, la mayor siempre estaba atenta a cualquier rebote tras disparo de Ada. Resulta lógico si nos vamos a la reflexión de las hermanas sobre su propia relación: son muy unidas, tienen muy buena comunicación y confianza. Desde pequeñas. Cuando niñas, la menor de las Hegerberg no estaba muy convencida pero terminó decidiendo seguir los pasos de Andrine: ser futbolista. Desde entonces, todo han sido éxitos. Compartieron equipo en Noruega (ganaron juntas la Copa en 2012), también fueron compañeras en la selección subcampeona de Europa. Pero ese 2013, cuando compartían igualmente vestuario en Alemania, fue su último año juntas. Andrine fue traspasada al Göteborg del fútbol de Suecia; luego jugó en Inglaterra con el Birminghan City, y actualmente son rivales en Francia. La mayor es mediocampista del Paris Saint Germain desde la pasada temporada. Una ganó la Liga y la otra (Andrine) la Copa.

Ada y Andrine, compañeras en la seleción de Noruega. Fuente: vitaminwell.com


Ada, disculpando un poco al «animador» Solveig, dice que sabe bailar un poco. Pero, sobre todo, que ganó el Balón de Oro. Aunque dice que no estaba molesta con el francés, sí considera que pudo haber preguntado otra cosa. A mí, por ejemplo, me gustaría saber más sobre esos primeros tiempos de la dupla Andrine-Ada. Esos, parece claro, formaron a la hoy mejor futbolista del mundo.