La «Reina de las Vallas» en Venezuela

Conoce la vida de Sandrine Legenort, atleta venezolana de larga trayectoria con sangre haitiana.

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Foto: Sasin Tipchai / Pixabay

Al profesor Miguel Pérez, estadista de larga trayectoria dentro del atletismo en el estado Guárico (Venezuela), le escuché decir en una reunión que la atleta Sandrine Legenort es la «Reina de las Vallas» en Venezuela.

Mujer que por años formó parte de la selección nacional de atletismo, específicamente en la prueba de 100 metros con vallas, por eso lo de «Reina».

Foto: Emilio Pino

Su apellido proviene de Haití, la primera nación negra independiente; algo del espíritu de Pétion debe tener.

En las pistas continentales

Su trayectoria es bastante larga. A los 11 años empezó practicando cuatro disciplinas, pero luego decidió quedarse con el atletismo. «Nací como atleta en una Copa Golden. Allí inicié ganando las distancias de 60 y 80 metros planos. También corrí 150 metros», nos cuenta la misma Sandrine, que en ese momento nació su apodo de la «Gacela de Distrito Capital» (ya que el club al cual pertenecía llevaba ese nombre y formaba parte de la escuela Miguel Otero Silva).

A los 14 años entrenó con un profesor cubano consiguiendo buenos resultados. Afirma que de forma sorpresiva, su primer viaje fue a los 17 años para los Juegos Nacionales Aragua ’99. En ese momento, antes de la competencia, en su pronóstico la ubicaban en el octavo lugar. «Pero yo tuve una semana antes del evento un entrenamiento especial en Cuba»: señala que ese fue el desenlace en la proyección de su carrera.

Ganó los 100 metros con vallas, marcando en el reloj un tiempo de 14.94: la primera vez que pisaba la barrera de los 14 segundos en esa prueba.

En este sentido, en el año 2000, inició su carrera fuerte en la selección nacional. Durante ese año tuvo la dicha de participar en un Suramericano Juvenil (siendo todavía de la categoría menor), de allí fue al Mundial Juvenil en Chile: «Después de ese compromiso aterricé al Suramericano menor y batí el récord suramericano para la temporada».

Luego siguieron los viajes, participaciones en Grand Prix, Suramericanos. Le tocó un segundo Mundial Juvenil en Jamaica. Participó en dos ciclos olímpicos, diciendo presente en dos Juegos Bolivarianos, Juegos Centroamericanos y del Caribe e Iberoamericanos.

«Tuve problemas en los tendones, sin embargo a pesar de las lesiones Dios me dio la dicha de estar 10 años en la selección nacional de atletismo, me permitió brillar, me abrió las puertas a mis estudios y hoy me permite formar parte de las Glorias Deportivas del estado Guárico», puntualiza la ex atleta que representó al Distrito Capital (Gran Caracas) y luego vistió los colores de Guárico.

Foto: Emilio Pino

No sólo son las pistas

Aprovechó nuestra conversación para manifestar la importancia de que los atletas estudien: «Todos los atletas tienen que estudiar, porque puede ser que una lesión te retire o tu rendimiento llega a un tope donde no puedes más. Si tú no estudias, realmente el día de mañana quedará en el abandono».

«Yo tuve una gran bendición que es el profesor Eduardo Álvarez Camacho, que hoy en día es el Presidente del Comité Olímpico Venezolano. Siempre fue un gran apoyo desde que fue Jefe de Deporte del Distrito Capital, estuvo siempre pendiente de mi trayectoria. En muchas ocasiones, en competencias internacionales, escuchaba su voz alentándome, así como Livia Martínez; me apoyaron, me arroparon».

Sandrine Legenort, la «Reina de las Vallas»

Finalmente, Sandrine se siente bendecida por la vida porque también es madre de Paul y Bárbara. Cuando habla de sus hijos, los sentimientos se afloran y su mirada le brilla: «Mis hijos son una gran bendición, los concebimos con mucho amor, me hacen sentir la mujer más feliz del mundo, y por sus condiciones físicas ya estoy viendo que serán grandes atletas».

El último aspecto que destaca me alegra, porque el futuro del deporte en Venezuela tendrá sus atletas.