El árbol de la vida, un símbolo cultural

Un acercamiento a un arquetipo atemporal que representa en diversas culturas el ciclo, la fuente o la esencia de la vida.

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Imagen: Pixabay / socialtrendspr0

Llevo en mi mundo que florece todos los mundos que han fracasado.
Rabindranath Tagore

Todo tiene su origen en una semilla, la cual eclosiona dando paso al nacimiento. Las raíces están conectadas inevitablemente a otras.

El desarrollo de nuestra vida es representada por el tronco y las ramas, las cuales no son perceptibles por todas las personas y van recogiendo la fuerza a través de sus hojas, dando frutos.

El crecimiento del árbol es en dirección al cielo, pasando del nivel físico al espiritual en vida, es decir, en busca de la sabiduría, la bondad y la redención. Un árbol siempre estará conectado a otros y buscarán crecer juntos.

Recorrido cultural

Para los celtas, es a través de los árboles que se produce la comunicación con todo el entorno, eje central del mundo.

Para los judíos, el árbol es interpretado como una puerta entre nosotros y los antepasados. El bosque conformado por cientos de árboles representa a la familia y la sociedad, el cobijo y la protección durante el crecimiento.

Para los cristianos, representa (a mi juicio) una imagen más castradora: es el árbol del conocimiento prohibido a Adán y Eva.

En las culturas centroamericanas está relacionado con las conexiones del inframundo, el plano terrestre y el cielo.

En la Amazonía venezolana, los piaroas reconocen al Tepuy Autana como el árbol mítico que dio todos los frutos, el Euwabey o Kuawai.

Foto: autana.org

Según los piaroas, el mundo comienza cuando el Dios Wahari los crea a todos y para poblar y dar fertilidad a la tierra, Wahari corta el Kuawai para que así derrame sus frutos. Ahora, sólo permanece el tronco cortado.

Otro punto de vista

Para la ciencia, que no le pone el apellido «de la vida», un árbol es una planta perenne que puede producir flores y frutos, así como vivir miles de años.

Producen el oxígeno que respiramos y limpian la atmósfera del dióxido de carbono.

Previenen la erosión y dan protección contra los rigores del tiempo, además de ser el hogar y sustento de miles de especies.

La verdad es que no hace falta recalcar que son organismos de vida.

Desde cualquier punto de vista, un árbol siempre será sustento y sagrado.

Es tarea de nosotros descubrir el bosque al que estamos unidos.